systemd 261 aterriza con su propio instalador en modo texto
Hemos visto llegar systemd 261 y, como es habitual, viene cargada de novedades técnicas que no siempre saltan a la vista. La joya de la corona parece ser systemd-sysinstall, un instalador en modo texto que aprovecha las propias entrañas del gestor para particionar discos, manejar credenciales y copiar el sistema desde una memoria USB. No es algo que todos estéis pidiendo a gritos, sobre todo si preferís los entornos gráficos, pero tiene su miga para imágenes mínimas o automatizaciones puras. Además, se integra systemd-imdsd para acceder a metadatos de máquinas virtuales en la nube, apoyando proveedores como AWS o Azure. También aparece storagectl, una herramienta CLI e interfaz Varlink para exponer recursos de almacenamiento, sumándose al puzzle de componentes agnósticos que cada vez absorben más tareas. En seguridad, destaca el soporte para TPM por software mediante systemd-tpm2-swtpm.service, útil en sistemas sin chip físico, y nuevas restricciones para binarios verificados con DM-Verity. No os olvidéis de las mejoras en PID 1 para actualizaciones en vivo, nuevos métodos Varlink para el apagado y ajustes en Zswap. Es una versión densa, pensada para quienes buscan control fino y menos dependencia de herramientas externas. Aunque algunos echéis de menos la simplicidad de antes, esta consolidación funcional hace que systemd sea cada vez más central en el ecosistema Linux.



Noticias relacionadas
Mejora de rendimiento en la Intel Arc B390 gracias al kernel 7.2 de Linux
Windows 11 vs Linux: La batalla de los 99 tests revela quién manda en IA y vídeo
Torvalds zanja la polémica sobre la IA en el kernel de Linux: o aceptáis la automatización o fuera
PhotoGIMP: la alternativa gratuita que planta cara a Photoshop