Pitch Black: El eclipse triple que desafía la física y nos dejó enganchados
Hace apenas unos días vivimos en España un eclipse total de sol, un evento que muchos calificamos como único para nuestras vidas. Sin embargo, la realidad es que dentro de unos meses presenciaremos otro similar en distintas zonas del país. Pero hay algo que jamás veremos —salvo que logren activar el motor de curvatura de Star Trek—: un eclipse triple como el que Vin Diesel contempla en Pitch Black. Esta película de terror y ciencia ficción abrió una de las sagas más queridas del siglo XXI, usando este fenómeno como detonante narrativo. Os ponemos en contexto si no tenéis muy fresco el largometraje. En la cinta, que estuvo a punto de ser protagonizada por Steven Seagal, viajamos hasta M-344/G, un mundo árido donde siempre es de día porque orbita tres soles. Cada 22 años cae en oscuridad total justo cuando Riddick y los supervivientes están varados, lo que activa criaturas feroces que solo atacan de noche. Este eclipse es clave para el terror, pero oculta una falla mecánica celeste que hace físicamente imposible tal fenómeno en un sistema trinario. El investigador Gregory Hallenbeck analizó esto en 'Alternative Mental Models of Solar Systems in SF/Fantasy'. Examina el orrery mecánico de la película, que representa con rigor un sistema estelar trinario jerárquico y coplanar, donde todas las estrellas se mueven en un mismo plano bidimensional. Esto es sorprendentemente preciso según sistemas múltiples reales. Sin embargo, la imposibilidad radica en sus implicaciones geométricas. Según Hallenbeck, al estar de pie sobre la superficie mirando a través del disco orbital, todos los cuerpos mayores deben proyectarse a lo largo de una única línea recta sobre la bóveda celeste. Aquí es donde la producción rompe sus propias reglas físicas. En los planos angulares desde la superficie, cuando los personajes observan el firmamento ante el eclipse, la planitud desaparece. Los tres soles se muestran dispuestos en forma de triángulo, no alineados en una recta. Incluso calculando la distorsión óptica de las lentes gran angular, es geométricamente imposible conectar las tres estrellas con una sola línea. Aunque el orrery apruebe en teoría, la posición visual de los soles en el cielo contradice la física básica del sistema presentado.


Noticias relacionadas
Neo Berlin 2087: el despliegue técnico que busca conquistar el género cyberpunk
El niño probeta: ciencia ficción para diseccionar el racismo en Ecuador
Repaso a los estrenos imprescindibles en formato físico para agosto de 2026
La singularidad tecnológica y el dilema existencial en The Ghost in the Shell