La realidad supera a la ficción: por qué la Tierra es aburrida en los videojuegos
Cuando nos ponemos a los mandos de una consola, esperamos que el entorno nos ofrezca estímulos constantes, pero la realidad es que el diseño de niveles es un arte complejo. Durante el desarrollo de No Man's Sky, el equipo de Hello Games intentó utilizar datos topográficos reales de nuestro planeta para generar sus mundos. Lo que pretendía ser una base sólida para crear paisajes realistas terminó convirtiéndose en una lección sobre lo que realmente hace que un juego sea divertido. Al importar la geografía de la Tierra, se dieron cuenta de que caminar por ella en un entorno virtual es, sencillamente, un tostón.
Resulta curioso pensar que, aunque nuestro mundo está lleno de rincones espectaculares, la mayor parte de la superficie terrestre carece de la densidad de elementos necesaria para mantener el interés de un jugador. Sean Murray, director del proyecto, confesó que al trasladar datos de lugares como Utah, el resultado era tan plano y monótono que la experiencia de juego se volvía tediosa. Básicamente, te podías pasar horas caminando sin que absolutamente nada captara tu atención, algo que en un videojuego es un pecado capital. Es como si intentaras hacer una película de acción donde el protagonista se pasa dos horas mirando una pared; por muy realista que sea la pared, nadie se va a quedar a ver el final.
Para solucionar este problema, tuvieron que abandonar la fidelidad absoluta a la geografía real y empezar a manipular la densidad visual de las montañas y los accidentes geográficos. La lección aprendida es que la naturaleza no fue diseñada con el objetivo de entretenernos, sino que simplemente existe. Por eso, en el juego, han tenido que exagerar las formas y los relieves para que explorar sea algo gratificante y no una caminata interminable por un desierto de datos. Es un recordatorio de que, a veces, la ficción necesita ser mucho más caótica y exagerada que la propia realidad para que nosotros, como jugadores, sintamos que estamos viviendo una aventura de verdad.
Ahora que el estudio se encuentra trabajando en nuevos proyectos como Light No Fire, es evidente que han tomado nota de estos errores del pasado. La evolución que hemos visto en las actualizaciones de No Man's Sky, especialmente con la reciente serie Worlds, demuestra que han refinado su técnica para que la exploración se sienta mucho más viva. Al final, nos hemos dado cuenta de que preferimos un mundo fantástico y lleno de sorpresas antes que una réplica exacta de nuestro planeta, que, siendo sinceros, para jugar es un poco soso. Es fascinante ver cómo las matemáticas y el diseño se dan la mano para crear algo que, aunque no sea real, se siente mucho más emocionante que dar un paseo por el campo.