Guía rápida: Cómo fabricar antimateria en No Man's Sky hoy
Hemos vuelto a empezar casi desde cero con esta nueva era de 'No Man's Sky'. Si habéis jugado hace dos años, os vais a encontrar con un cambio radical en la fabricación de materiales. Ya no basta con juntar fluidos y plutonio; ahora el proceso es más técnico y requiere una pequeña cadena de producción. El objetivo principal es conseguir la antimateria, ese ingrediente clave para forjar la célula de curvatura sin la cual vuestro Hyperspace Drive se quedará dormido ante la primera estrella lejana. Para arrancar, asumimos que ya tenéis desbloqueado el plano básico, así que vamos directo al grano con lo que necesitáis pillar: 25 unidades de metal cromático y 20 de carbono condensado. Nada de magia negra, solo buena gestión de inventario. Primero, buscad un planeta rico en cobre. Es fácil de detectar mirando por la ventana de la nave antes de aterrizar; si veis el icono resaltado, id directos allí. Bajad al suelo y usad el escáner del personaje para localizar las vetas enterradas. Con la herramienta de excavación disparad a los puntos brillantes y aseguraos de tener ferrita de sobra para mantenerla funcionando. Mientras caváis, recoged todo el carbono que encontréis en árboles, plantas o rocas rojas (algunas piden láser, pero no os preocupéis). Una vez tengais stock, fabricad una refinería portátil usando una placa de metal y oxígeno. Esta refinería es vuestra mejor amiga porque podéis guardarla en la mochila. Encendedla, echadle carbono como combustible y metedle el cobre para obtener el metal cromático. Haced lo mismo con más carbono para condensarlo. Cuando tengais los números exactos, abrid el menú de fabricación y ¡listo! Ya tenéis antimateria. Ahora sí, a curvar el espacio sin miedo.
