Stephen King se rinde ante la complejidad de la serie Dark
Cuando hablamos de recomendaciones televisivas, pocas voces tienen tanto peso como la de Stephen King. El autor, conocido por sus historias de miedo, no suele cortarse a la hora de elogiar producciones que le han dejado huella. Hace un tiempo, el escritor puso el foco sobre Dark, una serie de ciencia ficción que, según sus propias palabras, destaca por ser una obra oscura, compleja y con ese toque tan particular del estilo alemán. Para nosotros, que estamos acostumbrados a ver de todo, esta recomendación es un sello de calidad que no podemos pasar por alto.
La trama nos traslada a la localidad de Winden, un lugar donde las desapariciones de jóvenes se convierten en el eje central de un rompecabezas que atraviesa varias décadas. Desde los años veinte hasta el futuro más lejano, los habitantes se ven envueltos en una red de viajes temporales que nacen en una cueva. Es como intentar montar un mueble de una conocida marca sueca sin instrucciones: al principio parece sencillo, pero pronto te das cuenta de que te sobran piezas y no entiendes nada. La serie exige que estemos muy concentrados, ya que cualquier pequeño detalle puede ser la clave para entender el destino de los protagonistas.
Desde su estreno en 2017, la ficción logró posicionarse como uno de los contenidos en lengua no inglesa más seguidos en la plataforma. Su éxito fue tal que incluso fue reconocida por la crítica internacional como una de las mejores producciones del siglo actual. Sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas para sus creadores, Baran bo Odar y Jantje Friese. Tras el cierre de esta historia en 2020, intentaron repetir la jugada con 1899, un proyecto que, a pesar de contar con una base sólida, fue cancelado de forma inesperada tras su primera temporada, dejándonos a todos con la miel en los labios.
Ahora, el dúo creativo ha decidido cambiar de aires y buscar nuevos horizontes en HBO Max. Su próximo reto consiste en adaptar Struwwelpeter, una obra literaria infantil que pretenden transformar en un thriller para adultos. La premisa es convertir esos relatos en una serie de crímenes que un investigador deberá resolver. Es un giro radical que nos genera curiosidad, pues pasar de los viajes en el tiempo a una investigación criminal con tintes oscuros es un movimiento arriesgado. Estaremos muy pendientes de cómo evoluciona este nuevo trabajo, esperando que recuperen la magia que nos cautivó en su día con los misterios de Winden.