Hope: La superproducción coreana que rompe récords llega a España
Hemos estado siguiendo de cerca cómo el cine surcoreano ha ido escalando posiciones frente a los gigantes de Hollywood, y ahora damos un salto cualitativo importante. Hope, la última joya del director Na Hong-jin (el genio detrás de El Extraño), acaba de convertirse oficialmente en la producción más costosa de toda la historia del país asiático. Tras su exitoso paso por Cannes y Estados Unidos, finalmente aterriza en nuestros cines el próximo 30 de octubre para deleitar a los amantes de la ciencia ficción y las "monster movies".No os dejéis engañar por la cartelera actual llena de portentos como Godzilla Minus Zero o Ramayana; Hope viene con todo. Su presupuesto inicial rondaba los 70 millones de dólares, pero con marketing incluido, la cifra podría rozar los 74 millones, una barbaridad si comparamos con clásicos recientes como Train to Busan, que se quedó en apenas 8,5 millones. Es decir, estamos ante una inversión masiva que exige resultados.La trama nos traslada a Hope Bay, una localidad remota cerca de la frontera entre las dos Coreas. El jefe de policía Bum-seok, interpretado magistralamente por Hwang Jung-min, recibe la llamada de unos cazadores que han encontrado una vaca destrozada por lo que parece un tigre fugitivo. Pero ojo al dato: no es un animal cualquiera. Detrás hay criaturas humanoides alienígenas que no dejan nada con vida a su paso. La historia se divide en dos frentes: la tensión urbana liderada por la agente Sung-ae (Jung Ho-yeon, conocida por El juego del calamar) y la supervivencia en el bosque de los cazadores.Lo que más mola es el despliegue técnico. Na Hong-jin ha apostado por decorados reales combinados con maquetas destructibles para dar esa sensación táctil y cruda que tanto gusta. Además, el elenco cuenta con tres estrellas internacionales: Michael Fassbender, Alicia Vikander y Taylor Russell. Los efectos visivos, realizados por Westworld usando Unreal Engine, buscan crear monstruos aterradores, aunque algunos críticos ya comentan que el diseño final puede resultar polarizante. Sea como fuere, la ambición está servida. Preparad palomitas porque esto va a ser épico.
