Sony necesita más éxitos: la realidad detrás de las cifras de PlayStation Studios
Hemos visto cómo Sony se encuentra bajo una lupa intensa justo antes del State of Play. Los datos son claros y, a veces, un poco duros: durante los últimos ejercicios fiscales, desde abril de 2020 hasta marzo de 2026, las ventas de juegos desarrollados o publicados por PlayStation Studios han caído constantemente. Claro está, el lanzamiento de Ghost of Yotei en 2025 ayudó a invertir esa tendencia con un pequeño repunte, pero la necesidad de contenido fresco es urgente. No solo los fans lo piden a gritos; incluso Stephen Totilo, de Game File, ha destacado que vendieron millones de copias menos que en la época dorada de los confinamientos, cuando The Last of Us Part II y Ghost of Tsushima dominaban las listas.
Es cierto que no todo ha sido negativo. Títulos como Helldivers 2 rompieron récords de velocidad de venta, y Spider-Man 2 junto con God of War Ragnarök siguieron siendo bestsellers indiscutibles. Sin embargo, los remakes y remasterizaciones no han logrado tapar el boquete completo. Esto explica, quizás, su decisión de volver a la exclusividad narrativa para consola, alejándose temporalmente del PC. Aunque las ventas totales de la plataforma siguen subiendo gracias a terceros, a Sony le falta ese empujón propio que refuerce su identidad exclusiva.
La situación se complica si miramos a sus estudios internos. Naughty Dog lleva seis años sin un juego totalmente nuevo desde The Last of Us Part II, aunque Intergalactic: The Heretic Prophet está en camino. Bend Studio y Media Molecule también arrastran sequías desde 2019 y 2020 respectivamente. Polyphony sigue actualizando Gran Turismo 7, pero una nueva entrega es necesaria. En resumen, tras cinco años de altibajos, Sony necesita demostrar que puede seguir liderando la generación con nuevos hitos, no solo reciclando viejos glorias.