Sony ignora las 250.000 firmas: el disco duro se despide de PlayStation
Hemos visto cómo la comunidad ha sacado las hachas de guerra contra la decisión de eliminar el formato físico en las futuras consolas PlayStation. Casi doscientas cincuenta mil personas han firmado una petición en Change.org gritando al cielo, pero yo creo que Sony ni siquiera ha levantado la vista del teclado. Según Jason Schreier, el panorama financiero es tan brillante para ellos que la "tormenta" de críticas apenas les moja los zapatos. La lógica es simple y brutal: vender un juego físico a setenta dólares les deja unos cuarenta y cinco dólares limpios tras pagar a la tienda y fabricar el plástico. En cambio, si lo venden por la PlayStation Store, se quedan con los setenta enteros. Con los terceros, la cosa no pinta mejor para el disco; cobran diez dólares por licencia física frente a veintiuno por la comisión del treinta por ciento en digital.
No me extraña que estén tan tranquilos. Ya facturan entre un ochenta y un ochenta y cinco por ciento de sus ingresos gracias al formato digital, así que imprimir discos se ha vuelto un gasto innecesario, como llevar paraguas en un desierto. El consultor Dr. Serkan Toto confirma que saben perfectamente lo que está pasando en internet y simplemente esperan a que el ruido baje. Además, con unos cincuenta millones de suscriptores a PlayStation Plus, incluso si la mitad se diera de baja por culpa del disco, solo perderían un uno por ciento de su base total. No es suficiente para hacerles temblar los cimientos del balance. Yo opino que, aunque nos duela ver cómo desaparece la posibilidad de revender o compartir nuestros juegos, el dinero habla más fuerte que la nostalgia. Microsoft hace lo mismo, y creo que estamos ante una era donde lo físico será un lujo opcional, no una norma.