Analizamos las propuestas más destacadas del género, desde la aventura espacial de Lord y Miller hasta la secuela de zombies de Nia DaCosta y el retorno de Verbinski.
Como cada año, toca hacer balance de lo que nos ofrece la industria cinematográfica, centrándonos esta vez en esos géneros que rompen moldes: la ciencia ficción y lo fantástico. Son territorios donde las ideas preconcebidas vuelan por los aires y nos invitan a vivir experiencias únicas. Vamos a ver qué nos trae este ciclo.

Empezamos fuerte con Proyecto Salvación. Phil Lord y Chris Miller, ese dúo dinámico detrás de éxitos como 'Los Increíbles 2' o 'Spider-Man: Un nuevo universo', han adaptado la novela de Andy Weir. Con Ryan Gosling y Sandra Hüller al frente, prometen una odisea espacial divertida y técnicamente impecable, con Greig Fraser firmando la fotografía. Si alguien podía hacer que un asteroide arácnido nos conmoviera, ellos son los candidatos ideales. Es, sin duda, una de las apuestas más sólidas del año.

Por otro lado, Nia DaCosta toma las riendas de la saga zombie con 28 años después: El templo de los huesos. Tras el caos controlado de Danny Boyle, la directora demuestra que puede igualar e incluso superar esa libertad creativa. Ralph Fiennes y Jack O'Connell lideran un elenco que explora la lucha entre el bien y el mal en un entorno salvaje. La crítica apunta a que ha logrado un tono refrescante y modélico, alejándose de la mera repetición para ofrecer algo fresco.

No todo es acción épica. Gore Verbinski regresa con Buena suerte, pásalo bien, no mueras, tras su aclamada 'La cura del bienestar'. Esta vez, apuesta por un presupuesto más ajustado pero con alma de culto. Sam Rockwell brilla en esta locura que mezcla inteligencia artificial, viajes en el tiempo y personajes encantadores. Es una comedia desternillante que demuestra que lo modesto no implica falta de ambición.
Finalmente, Pixar sorprende con Hoppers. Aunque al principio temimos que fuera otra producción menor fagocitada por Disney, Daniel Chong ha demostrado que el estudio sigue teniendo chispa. Se trata de una comedia sci-fi familiar con mensajes ecologistas y animalistas, manteniendo la calidad narrativa que nos tienen acostumbrados. Diversión asegurada para toda la familia.