Ampliamos nuestra biblioteca de juegos retro con la incorporación de tres títulos emblemáticos de la consola de ocho bits, aunque con una pequeña sorpresa según vuestra región.
Yo os traigo hoy una actualización importante para los suscriptores del servicio de Nintendo. La compañía ha decidido refrescar su catálogo de NES con tres nuevas propuestas que ya podéis disfrutar en vuestras consolas. El plato fuerte de esta tanda es, sin lugar a dudas, Ninja Gaiden III: The Ancient Ship of Doom. Este título de acción y plataformas, que vio la luz originalmente en 1991 de la mano de Tecmo, es famoso por poner a prueba nuestra paciencia debido a su elevada dificultad. Es como intentar montar un mueble de una conocida tienda sueca sin instrucciones: frustrante, pero muy satisfactorio cuando logras avanzar.


Además de este clásico, nosotros recibimos Ikari Warriors. Se trata de una adaptación de la recreativa de SNK que llegó a la consola en 1986. Es un juego de acción con perspectiva cenital que recuerda mucho a otros títulos de la época como Commando, donde el objetivo principal es avanzar mientras eliminamos a todo lo que se mueve en pantalla. Es un juego directo, sin complicaciones, ideal para pasar un rato entretenido sin tener que darle demasiadas vueltas a la cabeza.

La tercera incorporación presenta una diferencia notable dependiendo de dónde estéis jugando. En nuestro territorio, tenemos acceso a R.C. PRO-AM II, un título de carreras desarrollado por los veteranos de Rare. Es una joya que cuenta con una banda sonora compuesta por David Wise, quien más tarde se encargaría de la música de Donkey Kong Country. Por otro lado, si estuvierais en Japón, en lugar de este juego de coches, recibiríais Dragon Buster, un RPG de acción creado por Namco. Es curioso cómo cambian las cosas según el mercado, pero al final, lo importante es que el catálogo sigue creciendo para que podamos seguir disfrutando de estos pedacitos de historia del videojuego. Esperamos que estos títulos os mantengan ocupados durante un buen tiempo mientras recordamos cómo eran los retos de antaño.