Netflix recupera un clásico nipón de culto con el remake de El Hombre Vapor
Nosotros estamos ante una noticia que va a dar mucho que hablar en los próximos meses. Netflix ha confirmado que el 2 de julio estrenará una nueva serie basada en la mítica película de ciencia ficción de 1960 producida por Toho, El Hombre Vapor. Yo creo que es una oportunidad de oro para rescatar del olvido una historia que, en su momento, marcó un antes y un después en el género. La trama nos presenta a un asesino con la capacidad de convertir su cuerpo en gas, lo que le permite sortear cualquier obstáculo y sembrar el pánico mientras se mofa de las fuerzas del orden.
Si habéis visto el primer avance, sabréis a qué me refiero cuando digo que la propuesta es inquietante. A mí me ha recordado a esas películas de ciencia ficción oscura de los años 70 y 90, como Darkman o Combustión espontánea, que tenían ese toque turbio que tanto engancha. Es un alivio ver que este tipo de historias vuelven a la primera línea, ya que se echaba de menos un poco de riesgo en las producciones actuales. La serie no parece apta para todos los públicos, pero precisamente ahí reside su encanto.
Para que el proyecto salga adelante con garantías, nosotros contamos con un equipo de auténtico lujo. La producción y el guion corren a cargo de Yeon Sang-ho, conocido por trabajos como Train to Busan o Parasyte: The Grey, mientras que la dirección recae en Shinzo Katayama. Por si esto fuera poco, los efectos visuales están en manos del estudio Shirogumi, los mismos que nos dejaron con la boca abierta en Godzilla Minus One. Con este despliegue de talento y un reparto japonés de primer nivel, es evidente que la calidad técnica está más que asegurada. Vosotros deberíais ir preparando las palomitas, porque este estreno promete ser uno de los platos fuertes de la temporada estival.