'Lem y Grandullón': una oda cínica a la supervivencia en un mundo post-capitalista
La comunidad de UniversoManga.com se encuentra hoy con una nueva producción que promete ser una de las más introspectivas del género, fruto del trabajo en solitario del escritor y guionista en el cómic Lem y Grandullón, publicado bajo la égida de GP Ediciones. A pesar de las recientes adversidades sufridas por el estudio, como las consecuencias de la DANA que inundaron hogares y destruyeron colecciones de obras irremplazables, el proyecto ha avanzado con una determinación que atestigua la pasión inquebrantable de su creador. Esta historia, que marca un retorno al dibujo completo después de una etapa centrada mayoritariamente en la escritura, no es simplemente un ejercicio técnico, sino una exploración profunda sobre la identidad humana frente a la automatización y la pérdida de los valores fundamentales.
Miguel Ángel explica que la iniciativa de volver a dibujar no surgió de una obligación externa, sino de un anhelo interno por crear algo que realmente le apeteciera. Influenciado por las palabras de Max, un colega que siempre ha priorizado el placer creativo, el autor decidió buscar una narrativa que le permitiera recuperar su faceta de dibujante. Esta decisión dio lugar a una obra que, aunque bebe del amor por la ciencia ficción, especialmente por el género de los robots, se fundamenta en una premisa visual poderosa: la de un robot envejecido y un humano caminando juntos hacia un horizonte devastado. Esa imagen inicial, recordando a la icónica película De ratones y hombres de Steinbeck, sirvió de punto de partida para desarrollar un guion que, tras múltiples versiones, logró integrar la voz única del autor.


El proceso de creación de las montañas de residuos, inspiradas por los vertederos reales que han surgido tras tormentas recientes, también demuestra cómo la realidad inmediata puede influir en la imaginación artística. El cambio de concepto, desde superficies marrones genéricas hasta montañas de escombros detalladas, añade una capa de realismo crudo que enriquece la atmósfera visual de la obra. Además, el uso del color como herramienta narrativa, siguiendo la máxima de que "el color que no narra no es color", se aplica rigurosamente para transmitir emociones y conceptos, desde la sangre del rojo hasta la muerte del negro, potenciando el impacto psicológico de cada escena.

Tras la pérdida de una gran parte de su colección de cómics y algunos originales de sus inicios en los años noventa, Miguel Ángel mantiene un optimismo pragmático sobre el futuro de su carrera. Próximos proyectos, incluyendo una nueva obra sobre la DANA y libros de literatura juvenil e infantil, demuestran que, más allá de los daños materiales, el espíritu creativo sigue vivo y productivo. Para la comunidad de UniversoManga.com, esta nueva etapa promete ser tan reveladora como su anterior éxito, El día 3, consolidando a su autor como una voz singular y necesaria en el panorama del cómic español.