¡La gran teoría del One Piece se va por el retrete! Oda desmiente el final "amiguil"
Llevamos eones navegando junto a Luffy y su tripulación, y conforme se acerca el que, prometen, será el desenlace de esta aventura sin igual, la presión sobre Oda no deja de crecer. El autor ha insistido en que tiene el final en mente desde el principio, algo que siempre es de agradecer, pero que también eleva las expectativas a un nivel estratosférico. Nosotros, como buenos seguidores, hemos estado alimentando todo tipo de conjeturas sobre el famoso tesoro que aguarda en Laugh Tale.
Recordemos que no estamos hablando de un simple cofre con baratijas. Las últimas palabras de Barbablanca ya nos dejaron claro que el mundo entero experimentaría un cambio radical al encontrarse el One Piece. Y para añadir más leña al fuego, el mismísimo Doctor Vegapunk llegó a afirmar que la supervivencia del planeta y su destino penden de un hilo, dependiendo de quién dé con este esquivo tesoro. Vamos, que la cosa va a ser gorda, ni más ni menos.
Durante años, y basándonos en la reacción de Gold Roger y su tripulación, que estallaron en carcajadas al descubrirlo, muchos hemos teorizado que el One Piece podría no ser un objeto físico, sino una revelación o, ¡ay, amigos!, que "el verdadero tesoro son los amigos que hicimos por el camino". Una idea que, aunque ya nos la han colado en otras mil historias, en un manga centrado en la amistad podría tener su aquel, por muy decepcionante que pudiera sonar para algunos.
Pues bien, Kara aquí os lo confirma: podéis ir olvidándoos de esa teoría tan manida. El propio Oda, en una conversación que se hizo pública hace unos cuantos años, abordó directamente esta posibilidad. Cuando le preguntaron si el One Piece era algo del estilo de "la fuerza que hizo que tu corazón siguiera adelante", el mangaka soltó una carcajada y respondió sin ambages: "¡No, no, no haré algo que parezca sacado de 'El Mago de Oz'! Después de una aventura como esta, sería totalmente injusto no darles una recompensa de verdad".
Y es aquí donde mi vena crítica sale a relucir, pero siempre de forma constructiva, claro. Esta declaración es un arma de doble filo. Por un lado, nos alivia saber que Oda no va a optar por un final predecible y carente de sustancia. Nos garantiza que no será una moraleja barata. Pero, por otro, ¿qué demonios nos tiene preparado que esté a la altura de semejante promesa? Ya podemos ir descartando que sea simplemente una montaña de oro, porque Gold Roger, siendo como era, no lo habría dejado allí para los siguientes. Tampoco parece lógico que sea un arma de destrucción masiva sin más, puesto que eso no cuadra del todo con la risa de los Piratas de Roger.
En mi humilde opinión, Eiichiro Oda se ha puesto el listón a una altura estratosférica con esta contundente negación. Si al final la recompensa no cumple con las expectativas que él mismo ha creado, la decepción entre la comunidad será mayúscula, y con toda la razón. Porque, después de tantos años de acompañar a la tripulación del Sombrero de Paja, no nos vale que nos digan que "lo importante era el viaje" o "los lazos de amistad". Queremos algo grande, algo tangible y que, como se ha dicho, ¡cambie el mundo!
Así que, queridos míos, seguiremos con la incertidumbre, pero con la esperanza de que el gran final esté a la altura de la leyenda. Os mando un abrazo enorme y muchísimo cariño, como siempre. ¡Seguimos informando!
Noticias relacionadas
Netflix confirma que el remake de One Piece de Wit Studio llegará en febrero de 2027
El exeditor de Dragon Ball rompe lanza contra One Piece y el shonen actual
One Piece Ep. 1161: Loki ofrece un trato a Luffy en el bosque nevado
Toei Animation arrasa con la nueva transformación de Luffy en One Piece