Kagurabachi: Los estragos del horario de Shonen Jump en el capítulo 95
Shonen Jump ha demostrado ser una máquina imparable que exige capítulos semanales sin descanso, y Kagurabachi, uno de sus grandes éxitos recientes, acaba de sufrir las consecuencias de este calendario tan exigente. Con motivo de su segundo aniversario, la serie de Takeru Hokazono se encuentra en plena ebullición, pero ese éxito también ha elevado las expectativas y la carga de trabajo para el autor. En el reciente capítulo número 95, publicado esta pasada semana, los lectores más atentos han detectado varias páginas que aún conservan los bocetos iniciales, dejando algunos paneles en un estado bastante rudimentario comparado con el resto de la obra. No es que la calidad general haya caído en picado, pero sí es visible que el tiempo de entrega ha sido ajustado hasta el límite.

¿Significa esto el fin para Kagurabachi? Para nada. Series gigantes del pasado han cometido errores similares sin que ello afectara su longevidad. Sin embargo, lo preocupante es la tendencia a alargar las historias indefinidamente. Aunque Shueisha intenta mitigar este problema acortando las nuevas serializaciones, limitándolas a unos 300 capítulos frente a las décadas de Dragon Ball o One Piece, el impacto inmediato sigue cayendo sobre los autores actuales. Esperamos que pronto se implementen cambios estructurales más profundos para proteger a los artistas, porque el arte necesita tiempo, y nosotros necesitamos disfrutarlo sin ver bocetos pendientes.