Gran Turismo 7 recupera al Renault Espace F1 tras más de dos décadas de ausencia
La comunidad de jugadores ha estallado de alegría al saber que Polyphony Digital no bromea con la actualización Spec III de Gran Turismo 7. Entre las sorpresas que llegarán este diciembre se encuentra nada menos que el Renault Espace F1, ese prototipo híbrido entre monovolumen familiar y máquina de carreras que nos tiene nostálgicos desde los tiempos dorados de PlayStation. Llevamos más de veinticinco años esperando verlo de nuevo en pantalla, y ahora por fin va a ser realidad, cerrando un ciclo que empezó en GT2.Para los que vivimos pegados a los simuladores de conducción, este coche es mucho más que un vehículo cualquiera; es una pieza clave de la historia de la serie. En su primera aparición, el precio de dos millones de créditos lo hacía accesible solo para los más aventureros o curiosos. Muchos preferían el Suzuki Escudo Pikes Peak por su potencia bruta, pero pocos podían resistirse al sonido estridente de su motor V10. Ese rugido, imitado con maestría dentro de las limitaciones técnicas de la época, se convirtió en una leyenda auditiva que ningún fan de la saga puede olvidar.El diseño original del año 1995 era pura locura noventera: una carrocería de aluminio y fibra de carbono con un ensanche de vías descomunal y un alerón gigante sobre el portón trasero. Por dentro, cuatro baquets con arneses de seis puntos y el motor RS5 de 3,5 litros y 830 CV expuesto entre asientos, girando hasta las 14.000 revoluciones. Polyphony Digital ha prometado fidelidad histórica, así que preparad los oídos porque cuando arranque ese motor, vais a sentir como si volvierais a tener diecinueve años frente a la tele.


