Dirigida por Rintaro y estrenada en 1979, esta obra maestra de la animación japonesa sigue al joven Tetsuro en su viaje intergaláctico para encontrar venganza y la inmortalidad.
Hola a todos, soy Yuna y hoy me pongo un poco nerviosa pero muy contenta porque vamos a hablar de una joya absoluta del cine de animación japonés. Nos adentramos en el universo de Galaxy Express 999, una producción que vio la luz en 1979 bajo la dirección artística de Rintaro. Si no habéis visto nunca esta película o la serie, os lo contaremos con detalle para que sepáis qué os estáis perdiendo. La historia gira en torno a Tetsuro, un muchacho valiente y decidido que viaja de planeta en planeta a bordo del legendario tren Galaxy Express 999. Su objetivo principal es claro: alcanzar el Planeta Mecha para poder reemplazar todo su cuerpo orgánico por uno mecánico, logrando así la inmortalidad. Pero hay un motivo más personal y doloroso detrás de este viaje: vengar la muerte de su madre, quien fue asesinada por unos bandidos mientras viajaba en ese mismo tren.


A diferencia de otras aventuras espaciales más ligeras, aquí encontramos una mezcla interesante de ciencia ficción, drama y acción. El tren actúa como un microcosmos donde conviven personajes de lo más variopintos, creando situaciones tanto divertidas como emotivas. Aunque la nota media de los usuarios sitúa la obra en un 4,00, lo cierto es que su influencia ha sido enorme en el género. No es solo una película de terror o acción pura; tiene esa profundidad narrativa que nos encanta a los fans del manga y anime. Rintaro supo capturar perfectamente la esencia melancólica pero esperanzadora de la historia original.

Os recomiendo verla si os gusta el cine clásico japonés. Veréis cómo Tetsuro crece y madura mientras conoce a Maetel, una misteriosa joven que viaja con él y que parece saber mucho sobre el destino final del tren. Es una experiencia visualmente atractiva para los estándares de finales de los setenta y con una banda sonora que acompaña muy bien las emociones. Así que, ¿a qué esperáis? Preparad las palomitas y subid al 999.