Falling Skies: La joya oculta de Steven Spielberg que Netflix rescató
Hace tiempo que no veíamos a Steven Spielberg tan cerca de nosotros como productor ejecutivo en una serie televisiva, y aunque muchos recordarán su faceta cinematográfica, pocos se detuvieron ante esta producción. Estamos hablando de Falling Skies, una historia que, paradójicamente, pasó bastante desapercibida cuando saltó a las pantallas en 2011. Sin embargo, con la llegada reciente de su nueva película, Disclosure Day (o El día de la revelación), esta serie ha recuperado todo el protagonismo que merece en Netflix. Si os gusta la ciencia ficción dura pero con mucho corazón, tenéis que poneros las pilas con ella porque es un auténtico descubrimiento.
La trama nos transporta inmediatamente después del ataque inicial, donde una flota extraterrestre elimina al noventa por ciento de la población mundial. Nos encontramos con Tom Mason, interpretado magistralmente por Noah Wyle, conocido hoy en día por su papel en The Pitt. Tom es un profesor universitario de Historia en Boston cuya vida se desmorona: pierde a su esposa y uno de sus hijos es secuestrado por los invasores. Lo interesante aquí es cómo utiliza su conocimiento militar para organizar a un grupo de supervivientes, creando una resistencia improvisada que lucha por recuperar lo perdido. No es solo disparar láseres; hay estrategia, dolor y mucha organización humana detrás de cada batalla.

Aunque Disclosure Day ha sido todo un éxito en cines, Falling Skies mantiene su propia identidad única. Tiene cinco temporadas completas, con diez episodios cada una, lo que nos da tiempo suficiente para conectar profundamente con los personajes y su evolución. Noah Wyle lleva la serie sobre sus hombros con una actuación creíble y llena de matices. Si os quedáis con ganas de más después de la película, esta serie es el complemento perfecto. Ofrece esa sensación nostálgica pero fresca de descubrir algo bueno que estaba ahí todo este tiempo esperando ser visto. Así que no dudéis en darle una oportunidad; seguro que os lleváis una grata sorpresa.