Chris Evans y su odisea espacial antes de ser el Capitán América
Nosotros sabemos que hoy en día es imposible disociar a Chris Evans de su rol como Steve Rogers, el líder indiscutible de los Vengadores. Sin embargo, antes de que el actor se convirtiera en el icono del Universo Cinematográfico de Marvel, su trayectoria estuvo marcada por proyectos de todo tipo, algunos de los cuales no recibieron el reconocimiento que merecían en su momento. Es como cuando intentas subir de nivel en World of Warcraft y te quedas atascado en una mazmorra que nadie quiere jugar; el esfuerzo está ahí, pero el éxito no siempre acompaña.
La película en cuestión es Sunshine, un thriller de ciencia ficción dirigido por Danny Boyle que se estrenó en 2007. En esta historia, Evans interpreta a Mace, un ingeniero encargado de una misión desesperada para reactivar el Sol. A diferencia de su faceta heroica en Marvel, aquí vemos a un personaje racional, frío y distante, alejado de cualquier arquetipo de salvador carismático. Es un papel que exige una intensidad que el actor supo manejar con solvencia, demostrando que tenía madera para mucho más que para el cine de entretenimiento ligero.
Resulta curioso observar cómo el tiempo ha puesto a esta obra en el lugar que le corresponde. En su estreno, la cinta fue un fracaso comercial, recaudando menos de lo que costó producirla. Evans ha expresado en varias ocasiones su frustración al respecto, señalando que mientras el público prefería verle en producciones más comerciales como Los 4 Fantásticos, sus trabajos más ambiciosos pasaban sin pena ni gloria por las salas. Es una situación que nos recuerda a esos juegos de motor donde, por mucho que ajustes el coche, si el circuito no acompaña, no hay forma de ganar la carrera.
La propuesta de Boyle destaca por su atmósfera opresiva y su enfoque en el horror existencial, alejándose de los tropos habituales del género espacial. Acompañado por un reparto de lujo que incluye a Cillian Murphy y Michelle Yeoh, Evans se sumerge en una trama donde la verdadera amenaza no es solo el Sol, sino la propia psique humana bajo presión. A día de hoy, Sunshine es considerada una pieza de culto, una obra que, aunque no logró el impacto masivo en su lanzamiento, ha envejecido con una dignidad que ya quisieran muchas superproducciones actuales. Vosotros tenéis ahora la oportunidad de revisitar esta historia y comprobar que, mucho antes de los Vengadores, Evans ya estaba salvando mundos con un estilo mucho más oscuro y complejo.