Bic Camera pone a prueba a los fans con un quiz de Pokémon para frenar a los especuladores
La tienda Bic Camera, gigante de la electrónica en Japón, ha decidido complicar la vida a los revendedores más agresivos con una medida ingeniosa y muy específica. En su sucursal de Ikebukuro West, en Tokio, han implantado un cuestionario escrito obligatorio para poder adquirir las cajas de la expansión Ninja Spinner del Juego de Cartas de Pokémon. Este set, lanzado en marzo y exclusivo para el mercado nipón, ha generado un furor enorme debido a sus ilustraciones especiales de Megaevoluciones y, sobre todo, por la alta densidad de cartas raras secretas, muchas de ellas protagonizadas por Greninja. No es de extrañar que los especuladores hayan puesto sus ojos en este producto, pero ahora tendrán que demostrar sus conocimientos antes de pagar.
El sistema es estricto: los clientes deben superar un test de quince preguntas básicas sobre el universo Pokémon, redactadas en japonés. Está prohibido hacer fotos del cuestionario o usar el móvil para buscar respuestas, por lo que enviar el examen a un amigo experto no vale de nada. Aunque el examen sea fácil, diseñado para que cualquier aficionado lo resuelva sin problemas, hay una regla de oro: solo se permite comprar una caja por cliente. Además, la tienda exige tener una cuenta de fidelidad, ya sea mediante la aplicación o la tarjeta física. Para evitar que los revendedores vendan las cajas como si estuvieran precintadas, el personal retira el plástico exterior y abre la caja antes de entregarla al cliente.
Los resultados han sido contundentes. Según los testimonios recogidos en redes sociales, los revendedores, especialmente los de origen vietnamita y chino que suelen acaparar stock masivamente, no han logrado aprobar el test. En cambio, los fans locales se han mostrado encantados con la iniciativa. Uno de los compradores aprobados comentó que fue emocionante y divertido realizar el examen mientras esperaba en la cola, recibiendo incluso felicitaciones del personal al aprobar. Las preguntas no son de las más complejas; algunas son tan sencillas como preguntar el nombre del Pokémon que aparece en la caja. Esta medida ha sido aplaudida por la comunidad japonesa en X, que pide que otras tiendas implementen pruebas similares para frenar la especulación y garantizar que las cartas lleguen a manos de quienes realmente las disfrutan.