Anbernic lanza la RG DS Plus: una revisión centrada en la pantalla y el diseño
Anbernic ha desvelado los detalles técnicos de su nueva consola, la RG DS Plus. A primera vista, el nombre puede inducir a error, haciéndoos creer que estamos ante un salto de potencia bruta, pero nada más lejos de la realidad. Yo, tras revisar las especificaciones, me quedo con una sensación agridulce: si bien han mejorado aspectos físicos muy necesarios, el corazón de la máquina sigue siendo el mismo Rockchip RK3568 que ya conocíamos. Es como si le pusieran un traje nuevo a un viejo conocido.
Lo que sí es un acierto rotundo es el cambio en las pantallas. Ahora contamos con dos paneles IPS de 4,3 pulgadas y una resolución de 1.024 × 768 píxeles. Esto es una noticia excelente para los amantes de la emulación de la clásica portátil de Nintendo, ya que permite un escalado entero de 4x. Básicamente, cada píxel original se verá representado por un bloque perfecto de 4x4, evitando esas deformaciones visuales que tanto nos molestan a los puristas. Además, la nueva bisagra de aleación, que permite una apertura de hasta 180 grados, aporta una robustez que se echaba en falta.

En cuanto a la autonomía, la batería de 4.000 mAh promete unas seis horas de juego, aunque ya sabéis cómo funciona esto: en cuanto subáis el brillo o exijáis un poco más al procesador, esa cifra bajará más rápido que mis ganas de estudiar un lunes por la mañana. La consola se presenta en tres colores y mantiene una estética que nos retrotrae a épocas pasadas. En definitiva, esta RG DS Plus es una mejora de diseño y ergonomía, no una evolución de potencia. Si buscáis jugar a sistemas más exigentes, esta no es vuestra máquina, pero si valoráis una pantalla nítida y una construcción sólida para vuestros clásicos, quizás os interese echarle un ojo.