Microsoft lanza Disc-to-Digital, una herramienta que permite convertir tus juegos en disco a formato digital, confirmando que la próxima generación de consolas prescindirá del lector de discos.
La industria del videojuego está viviendo un cambio de paradigma que muchos ya veíamos venir, casi como cuando te das cuenta de que tu equipo de World of Warcraft no tiene ninguna posibilidad en una banda de nivel alto. Microsoft ha hecho oficial el programa Disc-to-Digital, una iniciativa que permite transformar tus juegos físicos de Xbox en licencias digitales. Aunque sobre el papel parece una solución práctica para la preservación, en realidad es el clavo final en el ataúd del formato físico, ya que confirma que la futura consola, conocida como Xbox Helix, llegará al mercado sin lector de discos.


Es un movimiento que nos deja un sabor agridulce. Por un lado, ganamos la comodidad de no tener que estar cambiando discos como si estuviéramos en una parada de boxes en un simulador de carreras, pero por otro, perdemos esa propiedad real sobre el producto que tanto valoramos los coleccionistas. La compañía asegura que la mayoría de los títulos de Xbox One y Xbox Series X|S serán compatibles con este sistema. Al introducir el disco, el sistema nos otorgará una licencia digital que nos permitirá acceder a funciones como el juego en la nube o el ecosistema Play Anywhere. Sin embargo, hay que tener ojo con la letra pequeña: la licencia es revocable. Si decides vender el disco o prestárselo a un colega, la licencia digital podría transferirse a la cuenta de quien lo inserte después, lo que complica bastante el mercado de segunda mano.

A partir del 31 de agosto, los miembros de Xbox Insider podrán empezar a probar esta funcionalidad con miles de títulos. Es evidente que no todos los juegos serán compatibles, especialmente los de las primeras generaciones, debido a limitaciones técnicas en su fabricación. Esta transición hacia lo digital es un camino sin retorno. Al igual que ha ocurrido con el cine o la música, el formato físico está perdiendo la batalla frente a la inmediatez de la nube y las descargas. Con la llegada de Xbox Helix, nos enfrentamos a un escenario donde la única forma de mantener nuestra biblioteca será a través de este tipo de conversiones. Es una realidad que nos toca aceptar, aunque nos duela ver cómo las estanterías llenas de cajas se convierten en simples recuerdos digitales en nuestro perfil de usuario.