WSL Containers llega a Windows 11: Microsoft elimina la dependencia de Docker Desktop
Hemos visto cómo Microsoft ha estado trabajando durante años para mejorar la experiencia de desarrollo en Windows, y con la llegada de WSL Containers a disponibilidad general, damos un paso más hacia la integración total. Tras su anuncio en Build 2026 y una fase de pruebas, ahora podéis disfrutar de esta funcionalidad sin complicaciones. La idea es clara: ofrecer una vía integrada que elimine la fricción de tener que descargar y mantener aplicaciones de terceros para gestionar contenedores Linux.Imaginaros que queréis probar una aplicación nueva o hacer pruebas de integración, pero no queréis cargar vuestro sistema con herramientas pesadas. Con WSL Containers, reunís la aplicación y sus dependencias en un paquete consistente que funciona igual en cualquier entorno. Esto es oro puro para nosotros, los devops y programadores, porque nos ahorra configurar cada entorno desde cero. Ya no hace falta que instaleis Docker Desktop si preferís algo más ligero y nativo del propio SO.La estrella aquí es la nueva línea de comandos 'wslc'. Si ya habéis trabajado con contenedores, os sentiréis como en casa. Ofrece verificaciones de salud en tiempo real, eventos al instante y controles de red ampliados. Además, Microsoft ha añadido ubicaciones de almacenamiento configurables, lo que da mucha flexibilidad a la hora de organizar vuestras máquinas virtuales. No es solo que funcione bien, es que se siente integrado.Pero cuidado, que esto no significa el fin de Docker Desktop. La herramienta sigue ahí, disponible para quienes ya tienen flujos de trabajo establecidos o prefieren esa interfaz gráfica específica. Es una alternativa, no un reemplazo obligatorio. Para las empresas, también hay buenas noticias: se integran políticas de Intune y compatibilidad con Defender for Endpoint, así que podéis gestionar estos contenedores con la misma rigurosidad que el resto de vuestro parque informático.En resumen, Microsoft nos da más opciones. Podéis seguir usando lo que siempre habéis usado o dar el salto a esta solución nativa que promete menos mantenimiento y mayor rendimiento. ¿Vosotros qué vais a hacer? ¿Os fiáis de la integración nativa o le tenéis cariño a Docker? La decisión es vuestra, pero la herramienta está lista para rodar.

