TONTOU: el nuevo riesgo de seguridad que acecha a los procesadores Linux
Yo os traigo hoy una noticia que ha sacudido los cimientos de la ciberseguridad. Se trata de TONTOU, un ataque de canal lateral descubierto por expertos del MIT que pone en jaque la seguridad de los procesadores actuales. Básicamente, este método aprovecha una brecha temporal minúscula, de apenas unos nanosegundos, que ocurre cuando el procesador limpia su sistema de predicción y lo pone en marcha. Es como si intentáramos cerrar la puerta de casa, pero alguien metiera el pie justo en el segundo exacto en que el pestillo está a medio camino.
Para que nos entendamos, este fallo explota la ejecución especulativa, esa función que hace que vuestros ordenadores sean rápidos al adivinar qué tarea viene después. El problema es que, al intentar ser tan listos, los chips dejan rastros que pueden ser manipulados. El equipo de investigación logró, mediante una inyección de interrupciones muy precisa, contaminar el predictor antes de que el hardware pudiera protegerse. En pruebas reales sobre sistemas AMD Zen 2, consiguieron romper la protección KASLR y acceder al archivo donde se guardan las contraseñas de root.
Si os preguntáis qué debéis hacer, la respuesta depende de vuestro hardware. En el caso de AMD, la solución es clara: actualizad vuestro sistema operativo, ya que existe un parche disponible desde hace meses. Con Intel la cosa es más peliaguda, pues la compañía ha optado por no lanzar una mitigación general, argumentando que la explotación es compleja y depende de demasiados factores. Si gestionáis servidores o entornos multiusuario, os recomiendo encarecidamente revisar los boletines de seguridad específicos de vuestros modelos de procesador.
Es curioso cómo, ocho años después de que Spectre saliera a la luz, seguimos encontrando grietas en la misma estructura. Parece que esto de añadir parches sobre parches es un juego del gato y el ratón que no tiene fin. Al final, TONTOU nos recuerda que la seguridad absoluta en el hardware es una quimera y que, como administradores o usuarios, debemos estar siempre alerta ante estas actualizaciones. No os confiéis, mantened vuestros sistemas al día y, sobre todo, no subestiméis la capacidad de los investigadores para encontrarle las cosquillas a nuestros procesadores.