Stephen King aplaude 'El final de la calle Oak': dinosaurios ochenteros y drama familiar
Hace tiempo que Hollywood intenta reinventar la rueda de los dinosaurios en pantalla. Tras décadas de parques temáticos, islas perdidas y apariciones estelares, lograr que estos reptiles vuelvan a transmitir peligro real es todo un reto. 'El final de la calle Oak' apuesta por una fórmula distinta: nada de científicos locos ni fallos en las vallas eléctricas. Aquí, el escenario es un vecindario estadounidense típico de principios de los ochenta, donde la normalidad se quiebra cuando unas criaturas prehistóricas aparecen caminando entre jardines y coches familiares. La cinta, dirigida por David Robert Mitchell (conocido por 'It Follows') y producida por J.J. Abrams, ha logrado algo que pocos logran: convencer a Stephen King. El escritor ya vio la película y su veredicto fue contundente: la describió como un regreso glorioso al cine de verano puro y duro, recomendando vivamente verla en grandes pantallas para disfrutar de esa diversión sin pretensiones.
La historia nos sitúa en 1982 con la familia Platt. Denise (Anne Hathaway) y Greg (Ewan McGregor) atraviesan una crisis matrimonial mientras sus hijos lidian con sus propios dramas adolescentes. Sin embargo, esta rutina suburbana se desmorona cuando un fenómeno cósmico arranca toda la calle Oak de su ubicación original y la traslada a un entorno prehistórico. Lo interesante aquí no son los T-Rex clásicos, sino criaturas con plumas y comportamientos más extraños, diseñadas por ILM para alejarse del canon establecido pero manteniendo cierta credibilidad científica. Es una mezcla de paranoia suburbana y aventura que recuerda a 'Poltergeist' o 'E.T.', aunque con dientes y garras.
King conectó especialmente con esa vibra nostálgica y la sensación de amenaza oculta en lo cotidiano. No es de extrañar, dado que el director ha sabido capturar esa esencia donde lo normal y lo fantástico chocan violentamente. Aunque algunas críticas señalan que la nostalgia puede pesar demasiado o que roba prestada luz al cine de Spielberg, la recepción general es positiva. En México ya podemos disfrutarla en Cinépolis y Cinemex desde el 13 de agosto de 2026. Si buscáis algo diferente a los blockbusters habituales, donde las familias normales descubren que afuera hay cosas terribles, esta película os tendrá enganchados. Y si King dice que es pura diversión, probablemente tengamos que creerle.
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