Steam Frame: Los indicios se acumulan para un lanzamiento inminente en septiembre
Hemos estado siguiendo de cerca los movimientos de Valve durante estos últimos meses, y parece que la paciencia está llegando a su fin. El periodo veraniego, prometido como ventana de lanzamiento para el tan esperado Steam Frame, se cierra oficialmente el próximo 22 de septiembre. Sin embargo, no hace falta ser un experto en criptografía digital para notar que las piezas están encajando rápidamente. Esta misma semana, nuestros amigos los dataminers han descubierto que el sistema de reservas en Steam ya está activo para dos configuraciones específicas: una de 256GB y otra de 1TB. Esto confirma lo que Brad Lynch sugería en agosto sobre unidades de revisión circulando y un posible inicio de envíos alrededor del 14 de septiembre.Lo más interesante desde nuestro punto de vista técnico no es solo el software, sino el salto arquitectónico. Por primera vez, SteamOS dejará atrás sus raíces x86 (AMD) para correr nativamente sobre arquitectura ARM, gracias al procesador Snapdragon 8 Gen 3 de Qualcomm. Es una apuesta seria mantener esta distribución Linux en dos frentes distintos, algo que requiere un esfuerzo de ingeniería considerable pero necesario para la portabilidad. A diferencia de otros dispositivos que buscan devolver la propiedad total al usuario mediante interfaces editables, Steam Frame apuesta por una experiencia verticalizada, similar a una consola, aunque con KDE Plasma como comodín oculto.También cabe destacar la certificación FCC obtenida en julio bajo el ID 2AES4-1015 y el lanzamiento temprano de títulos como «Gunman Contracts: Stand Alone», diseñado específicamente para demostrar las capacidades del visor. Aunque Valve aún guarda silencio sobre el precio final, la maquinaria está en marcha. Nosotros creemos que este dispositivo representa una evolución natural para la plataforma, alejándose del escritorio tradicional para centrarse en lo que mejor sabe hacer: ofrecer entretenimiento inmersivo sin complicaciones innecesarias. Esperamos ver cómo reacciona la comunidad ante esta nueva forma de interactuar con Linux.


