Ryse: Son of Rome, la saga épica que quedó atrapada en Roma
Os contamos cómo 'Ryse' pretendía ser el nuevo rey de las aventuras históricas en consolas Microsoft. El estudio alemán tenía un ambicioso plan para crear una especie de "Assassin's Creed" propia, incluyendo escenarios en Japón feudal, la era vikinga y el Imperio otomano. Si hubiéramos tenido suerte, las secuelas habrían abandonado la linealidad inicial para ofrecer mundos semiabiertos, combate libre e incluso PvP. Sin embargo, las prisas por lanzar el título junto al hardware de Xbox One obligaron a eliminar gran parte del material previsto. El resultado fue un juego sólido pero incompleto, que recibió reseñas tibias y vendió menos de lo esperado. Microsoft quiso comprar los derechos para asegurar la propiedad intelectual, pero Cryek prefirió mantenerla. La falta de acuerdo entre ambas partes, sumada a la presión legal, dejó a la franquicia en un limbo eterno. Así, lo que pudo ser una saga legendaria se quedó en un bonito recuerdo de culto, recordándonos que el desarrollo de videojuegos es una carrera llena de obstáculos donde el timing lo es todo.

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