Nintendo bate récords financieros gracias al éxito de la Switch 2
Nintendo ha cerrado un trimestre que, francamente, nos ha dejado a todos con la boca abierta. La firma nipona ha logrado unos beneficios netos de 147.400 millones de yenes, superando con creces lo que los expertos habían vaticinado. Este impulso no ha sido fruto de la casualidad, sino de una combinación de factores donde destaca el sólido rendimiento comercial de la Switch 2 y una serie de devoluciones de aranceles en el mercado estadounidense que han aliviado las cuentas de la empresa.
Aunque los ingresos totales alcanzaron los 517.800 millones de yenes, es justo señalar que esta cifra supone un descenso del 10% respecto al periodo anterior. Aun así, la rentabilidad ha sido la gran protagonista. La consola Switch 2 ha logrado colocar 3,82 millones de unidades en los hogares de los usuarios, una cifra que demuestra que, a pesar de que los precios van a subir a partir de septiembre, vosotros habéis respondido con muchas ganas a este lanzamiento. Es como cuando te compras ese capricho antes de que suba de precio en la tienda; nadie quiere quedarse atrás.
En cuanto al software, la situación es algo más compleja. Se han vendido 9,5 millones de juegos, una cifra que palidece si la comparamos con los 34 millones que movía la consola original en sus mejores tiempos. Títulos como Tomodachi Life: Living the Dream han tirado del carro con casi 8 millones de copias, pero está claro que Nintendo necesita apretar el acelerador con nuevos lanzamientos. La compañía es consciente de que el hardware es solo la mitad de la historia y que el margen de beneficio real está en los juegos.
Por otro lado, la fluctuación del yen ha jugado a favor de la empresa, aportando un extra de 39.000 millones de yenes. Sin embargo, no todo es camino de rosas. Yo veo con cautela cómo los costes de los componentes, especialmente los chips de memoria, siguen subiendo. Nintendo tiene el reto de equilibrar estos gastos con una oferta de juegos potente para la campaña navideña. Si logran que el catálogo de software crezca al ritmo que lo hace la consola, el futuro pinta bastante bien para todos los que disfrutamos de sus sistemas.