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Los Leviatanes de Subnautica 2: Guía de supervivencia en el acceso anticipado

Los Leviatanes de Subnautica 2: Guía de supervivencia en el acceso anticipado

02 Nov 2026, 16:21 0 0 0 3 Videojuegos
La secuela de Subnautica ya está aquí y con ella regresan las criaturas más imponentes del océano. Analizamos qué nos espera en las profundidades de Proteus y cómo se comportan estos gigantes que, por ahora, dominan el ecosistema del juego en su fase de desarrollo inicial.

El estreno de Subnautica 2 ha generado una expectación enorme entre nosotros. Como jugador, os confieso que me resulta fascinante y a la vez aterrador volver a enfrentarme a la fauna de un planeta desconocido. En esta entrega, nos encontramos en Proteus, un entorno distinto al original, lo que implica que no veremos a los clásicos Segadores. En su lugar, el juego nos presenta cinco tipos de Leviatanes, cada uno con un comportamiento único que debemos aprender a identificar si queremos sobrevivir a la exploración.

Actualmente, el catálogo de estas criaturas se divide entre aquellas que nos acechan activamente y las que permanecen pasivas. El Leviatán Gregario es, sin duda, el que más pesadillas me ha provocado; su agresividad al salir de los límites del mapa es constante y su diseño, con esa protuberancia ósea, impone un respeto absoluto. Por otro lado, el Leviatán Recolector actúa como un depredador implacable en las profundidades, siendo probablemente la amenaza más peligrosa a la que nos enfrentaremos en esta versión. Es como si el juego nos dijera constantemente que no somos bienvenidos en su territorio.

No podemos olvidarnos del Mandibunte, una criatura que me parece una genialidad de diseño. Se camufla como una estructura inofensiva con recursos valiosos, pero es una trampa mortal. Si te descuidas recolectando litio, acabas atrapado en su interior sufriendo daños por ácido. Es una lección de humildad: en este juego, la codicia se paga cara. Además, existen dos Leviatanes no hostiles, incluyendo uno que parece un árbol gigante y que, en realidad, es un ser de clase Titán. Es curioso pensar que algo tan grande pueda estar ahí, casi como un monumento, mientras nosotros nos movemos como hormigas a su alrededor.

Yo creo que la ausencia de los antiguos Leviatanes es un acierto total. Nos obliga a aprender de nuevo, a no confiarnos y a sentir ese miedo a lo desconocido que tanto nos gustó en la primera parte. Aunque el juego esté en acceso anticipado, la tensión está muy bien lograda. Os recomiendo ir con pies de plomo, porque aunque algunos parezcan tranquilos, el ecosistema de Proteus es impredecible y cualquier error de cálculo puede significar el fin de nuestra partida. Estaremos atentos a cómo evolucionan estas criaturas en futuras actualizaciones, porque si algo tengo claro, es que todavía no hemos visto ni la mitad de lo que este planeta esconde bajo sus aguas.

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