La Tierra Errante II: Una precuela épica que lleva el cine de catástrofes al límite
Hace apenas cuatro años nos sorprendió 'La Tierra errante' con esa idea tan loca como fascinante de propulsar nuestro planeta para huir de un Sol moribundo. Ahora, Frant Gwo ha vuelto al timón con 'La Tierra errante II', una película que no solo mantiene, sino que multiplica por diez la escala visual de su predecesora. Funciona como una precuela, lo cual es una maravilla porque podéis disfrutarla sin haber visto la anterior, aunque os recomiendo encarecidamente que lo hagáis para apreciar mejor la evolución. La historia arranca cuando la humanidad decide instalar miles de motores gigantes en la corteza terrestre para empujar a la Tierra fuera del Sistema Solar antes de que el Sol estalle. Es una solución mucho menos ortodoxa que simplemente construir naves y dejarlo todo atrás; aquí nos llevamos la casa, literalmente.El relato se entrelaza siguiendo varias tramas paralelas durante varios años. Por un lado, seguimos a Liu Peiqiang, quien lucha por convertirse en astronauta mientras el proyecto avanza a pasos agigantados. Por otro, el científico Tu Hengyu lidera la carrera contra reloj para desarrollar una tecnología capaz de digitalizar la conciencia humana. Esto abre un debate fascinante: si el cuerpo físico está condenado, ¿vale la pena salvar los cuerpos o existe una alternativa inmortal? Esta discusión sobre la IA y la preservación de la mente añade capas de profundidad a unas secuencias de acción que son dignas de mención especial. Un ejemplo claro es el asalto al elevador espacial, donde drones atacan las cabinas que caen desde kilómetros de altura mientras aviones intentan frenar el desastre. Más adelante, la Luna misma se convierte en una amenaza directa para nosotros.No os preocupéis si pensáis que tres horas es demasiado tiempo; la película vuela. Con una duración de casi tres horas, 'La Tierra errante II' mantiene el ritmo imparable, cerrando crisis para abrir inmediatamente otras nuevas. Y no solo ha gustado a los críticos, sino que también ha llenado las taquillas. La producción recaudó alrededor de 615 millones de dólares a nivel mundial, con cerca de 596 millones provenientes únicamente de China. Eso la posiciona como uno de los mayores éxitos internacionales de 2023 y demuestra que la ciencia ficción china puede competir codo con codo con las producciones más caras de Hollywood en términos de magnitud. Además, mantiene un 83 por ciento de aprobación en Rotten Tomatoes, lo que confirma que la escala visual es su punto fuerte indiscutible.Detrás de ese espectáculo hay un trabajo titánico. Los equipos chinos manejaron miles de planos de efectos visuales y la secuencia del elevador requirió meses de desarrollo solo para sus modelos. Utilizaron sets físicos enormes, trajes impresos en 3D y maquinaria construida específicamente para dar peso real al futuro, evitando depender exclusivamente de pantallas verdes. Sin embargo, tened cuidado si queréis verla en streaming en México: actualmente no está incluida en ninguna suscripción básica. Tendréis que ir a la tienda digital y revisar el precio antes de rentarla o comprarla, ya que son casi tres horas de física, política internacional e inteligencia artificial donde literalmente está en juego nuestro planeta.
