Junji Ito reinterpreta Frankenstein con su sello inconfundible
Aprovechando el periodo en el que trabajaba en la adaptación de Indigno de ser humano de Osamu Dazai, Junji Ito nos regaló una versión gráfica del clásico de Mary Shelley que demuestra su versatilidad. La historia sigue al doctor Victor Frankenstein, obsesionado por trascender los límites de la vida humana mediante la materia muerta. Ito respeta fielmente la estructura narrativa original, comenzando con las cartas del capitán Walton en el Ártico antes de sumergirnos en los recuerdos del científico. Sin embargo, lo que realmente marca la diferencia es la pluma del autor japonés. Mientras la novela insinúa el terror romántico a través de paisajes naturales y dilemas morales sobre la creación y la responsabilidad paterna, Ito transforma esas páginas en un catálogo visual de desmembramientos y malformaciones inquietantes. Su dibujo no solo acompaña la trama, sino que potencia la sensación de aislamiento y locura. Es una lectura obligada para quienes disfrutan ver cómo un artista tan preciso sabe manejar la sombra sin necesidad de exagerar, manteniendo esa elegancia oscura que nos tiene enganchados desde hace años.