¿En qué hogar de Studio Ghibli os gustaría vivir? Los japoneses han dictado sentencia
Las producciones de Studio Ghibli no solo nos han cautivado por sus tramas, sino por unos escenarios que parecen sacados de un sueño. Si alguna vez habéis fantaseado con dejar vuestra rutina y mudaros a uno de estos mundos, no estáis solos. Recientemente, se ha publicado una encuesta realizada en Japón donde los seguidores han seleccionado sus diez hogares preferidos de toda la filmografía del estudio. Yo, como fan absoluto de estos detalles, me he quedado ojiplático con algunas elecciones, aunque otras tienen todo el sentido del mundo.
En el décimo puesto encontramos la casa de Shizuku, de Susurros del Corazón. Aunque a mí me parece un espacio algo caótico y saturado de objetos, los votantes valoran su aire cotidiano. Le sigue la vivienda de Haru, de Haru en el reino de los gatos, apreciada por su tranquilidad y por la compañía felina. En octavo lugar, el taller de sombreros de Sophie en El castillo ambulante se lleva el gato al agua por su ubicación urbana y sus vistas. La séptima posición es para la casa de Sosuke, en Ponyo en el acantilado, un lugar privilegiado frente al mar que cualquier amante de la naturaleza envidiaría.
La sexta plaza es para el hogar de Arrietty, valorado por su estética occidental y su entorno boscoso, mientras que la quinta posición la ocupa la cabaña de Pazu, de El castillo en el cielo, que destaca por su estilo rústico. En cuarto lugar, la casa de baños de Yubaba, de El viaje de Chihiro, aparece como una opción aventurera para quienes desean explorar el mundo espiritual. El podio lo abre la casa de Nicky, de Nicky, la aprendiz de bruja, que se lleva el bronce gracias a su acogedor ático y la tentadora idea de vivir encima de una panadería.
Es curioso ver cómo los gustos varían tanto. Mientras que para algunos vivir en un lugar es como gestionar una base en World of Warcraft, buscando eficiencia y recursos, otros simplemente buscan la estética o la paz mental. Personalmente, me parece fascinante que la gente prefiera lugares tan dispares. ¿Y vosotros? ¿Preferiríais la comodidad de una panadería o la aventura de un baño termal para espíritus? Sea como sea, está claro que el diseño de estos espacios es una pieza clave que nos hace querer atravesar la pantalla y quedarnos a vivir en ellos para siempre.