El futuro de Starfield en la sucesora de Nintendo se complica por problemas técnicos
Parece que las intenciones de Microsoft por expandir su catálogo más allá de sus fronteras habituales no están siendo un camino de rosas. Según las últimas informaciones que circulan por el sector, el desarrollo de una versión de Starfield para la sucesora de la actual consola de Nintendo se ha topado con obstáculos técnicos de gran envergadura. Yo, personalmente, no me siento nada sorprendido por esto; intentar meter un juego de tal magnitud en un hardware que, aunque sea nuevo, sigue teniendo las limitaciones propias de un dispositivo portátil, es como intentar aparcar un camión en una plaza de moto.
La información apunta a que el proceso de adaptación está siendo un auténtico quebradero de cabeza para los equipos encargados. Aunque no podemos confirmar que el proyecto haya sido enviado a la papelera de reciclaje de forma definitiva, la situación es lo suficientemente delicada como para que nos planteemos si realmente merece la pena el esfuerzo. Estamos hablando de un título que exige una potencia de procesamiento considerable, con mundos vastos y sistemas complejos que, al intentar comprimirlos, podrían perder toda la esencia que los hace especiales. A veces, querer abarcar demasiado termina pasando factura a la calidad final del producto.
Es importante que vosotros tengáis claro que, hasta la fecha, no existe ningún anuncio oficial por parte de los responsables. Todo esto se mueve en el terreno de las filtraciones y los rumores, pero el hecho de que se hable de dificultades técnicas tan serias nos hace pensar que la optimización está siendo un proceso agónico. Si al final deciden cancelar el port, no sería ninguna tragedia, sino más bien un ejercicio de sensatez. No todo tiene que estar en todas partes si el resultado va a ser una versión descafeinada o injugable. Yo prefiero esperar a que las cosas se hagan bien, o que simplemente no se hagan si el hardware no da la talla.
En definitiva, nos encontramos ante una encrucijada donde la ambición comercial choca con la realidad del desarrollo de software. Mientras esperamos a que Microsoft o Bethesda se pronuncien al respecto, lo único que podemos hacer es observar cómo evoluciona esta estrategia multiplataforma. ¿Es posible que la consola de Nintendo reciba este título? Quizás, pero si los problemas persisten, es muy probable que el proyecto termine guardado en un cajón. Estaremos atentos a cualquier novedad, aunque mi criterio me dice que no deberíamos hacernos demasiadas ilusiones con este desembarco espacial en particular.