El creador del Administrador de tareas original lanza TMOG Task Manager
La informática avanza a pasos agigantados y, a veces, nos encontramos con sorpresas que nos hacen sentir un poco más mayores. Dave Plummer, el ingeniero que dio vida al Administrador de tareas de Windows NT 4.0 allá por 1996, ha decidido retomar su creación tres décadas después. El resultado es TMOG Task Manager, una utilidad que no solo busca modernizar aquel clásico, sino que también se expande a nuevos horizontes al ser compatible con macOS y Linux. Lo curioso es que, para este desarrollo, Plummer ha utilizado Claude Code, demostrando que la inteligencia artificial es una herramienta potente si sabes cómo pedirle las cosas.
A diferencia de lo que algunos podrían pensar, esto no ha sido un simple ejercicio de pedirle a una IA que escriba código por arte de magia. Plummer redactó un documento técnico de 107 páginas para guiar al agente de programación, lo que permitió obtener una versión funcional en apenas unas horas. Es un recordatorio de que, aunque la tecnología nos facilite la vida, el conocimiento técnico sigue siendo el motor principal. Yo mismo he estado analizando cómo funciona y, sinceramente, es un proyecto fascinante que combina la profundidad de Windows con la claridad visual que solemos ver en los sistemas de Apple.
La aplicación destaca por su fluidez, alcanzando los 60 FPS en su interfaz, algo que se agradece cuando estamos acostumbrados a herramientas que parecen ir a trompicones. Además, ofrece una personalización estética muy interesante, permitiendo elegir temas que recuerdan a los antiguos monitores de fósforo verde o ámbar, un toque nostálgico que a muchos de vosotros seguro que os saca una sonrisa. A nivel técnico, el software utiliza implementaciones nativas para cada sistema operativo, evitando el uso de contenedores web pesados. Esto significa que en Windows emplea Win32, en macOS Swift y en Linux C++ con Qt 6, manteniendo un núcleo común que garantiza la coherencia.
Eso sí, debemos tener en cuenta que estamos ante una versión beta. Actualmente, la compilación para Windows solo es compatible con arquitecturas x64, dejando fuera por ahora a los equipos ARM64. Además, al no estar firmadas digitalmente, es posible que vuestro sistema operativo os pida permiso explícito para ejecutar el programa. Aunque es un proyecto muy sólido, todavía está en fase de pulido, con Plummer corrigiendo errores sobre la marcha. Es una herramienta ligera, que apenas consume 100MB, y que demuestra que, incluso después de tantos años, el concepto original del Administrador de tareas sigue siendo una pieza fundamental en nuestra experiencia informática diaria.