Ad Astra: un viaje introspectivo por el sistema solar antes de que desaparezca de Netflix
La ciencia ficción a menudo se asocia con naves espaciales, alienígenas y conflictos bélicos a gran escala, pero Ad Astra, dirigida por James Gray, decide tomar un rumbo distinto. En esta obra, el espacio exterior funciona como un escenario para diseccionar la psique humana, centrándose en la soledad y la búsqueda de respuestas personales. La trama sigue a Roy McBride, un astronauta que debe viajar hasta los límites del sistema solar para localizar a su padre, quien desapareció hace años durante una misión.
Lo que podría haber sido una aventura de acción al uso se transforma en un drama psicológico pausado. Brad Pitt interpreta a un hombre que mantiene una estabilidad emocional casi robótica, con una frecuencia cardíaca que apenas se altera ante el peligro. Sin embargo, esta fachada oculta un trauma profundo relacionado con su progenitor. A lo largo del metraje, el protagonista se enfrenta a la realidad de su pasado, desmoronando la imagen idealizada que tenía de su padre mientras recorre lugares tan desoladores como la Luna o Marte.

Os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo si buscáis algo que os haga pensar más allá de las explosiones típicas de Hollywood. Es una propuesta reflexiva, melancólica y visualmente impecable que merece vuestra atención. Eso sí, no os despistéis, porque la cinta dejará de estar disponible en el catálogo de Netflix el próximo 9 de octubre. Si os gusta el cine que se toma su tiempo para construir una atmósfera envolvente, esta es vuestra oportunidad de disfrutarla antes de que se esfume del servicio de streaming.